Higea Viviendo en Armonía con la Naturaleza

Desde 1990 enseñamos los principios y hábitos sanos y naturales para una vida sana, consciente, feliz y respetuosa con los animales y la Tierra.

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¿Cuántas calorías se necesitan?

por José Manuel Casado Sierra
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José Manuel Casado Sierra
http://www.higea.org

José Manuel Casado Sierra lleva desde 1988 activo y comprometido en el movimiento de la salud. Destaca su interés por el conocimiento del ser humano a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

Técnico de Dirección y Administración de Empresas por la Universidad de Comillas. Se graduó en el prestigioso Instituto Americano Life Sciencie cuyo director era el célebre higienista T. C. Fry, donde obtuvo el título de Experto y Maestro en la Ciencia de la Nutrición, la Ciencia de la Salud e Higienismo. Perteneció y colaboró con la asociación higienista Puertas Abiertas. Ha colaborado también con diversas revistas y asociaciones alternativas. Es asesor de la salud y de la Ciencia de la Vida o Higiene Natural.

A lo largo de más de 20 años miles de personas se han beneficiado de sus conocimientos y experiencia en el área de la salud e Higienismo a través de asesoramientos, conferencias, cursos, artículos y publicaciones.

José Manuel Casado Sierra, es autor de una amplia lista de libros, diversas publicaciones, revistas y multitud de artículos sobre la temática de la salud natural, Higienismo, Vegetarianismo, defensa animal, derechos humanos, autoayuda y espiritualidad. Algunos de sus libros más conocidos y publicados por la editorial Higea, son, por ejemplo, "Las frutas nuestro alimento ideal", "Caminando hacia la salud", "El mito de la enfermedad", "Aprendiendo a Vivir","El mito de las proteínas", "El mito de la B12", "¡Adiós colesterol!¡Bienvenida salud", "Preguntas y respuestas sobre salud y alimentación vegetariana", "No te comas el planeta.", etc. Destaca en su obra la sencillez y buen humor para expresar sus amplios conocimientos, ideas y argumentos, lo que conlleva una lectura más amena y comprensiva para todo aquella persona que se acerca a sus publicaciones con deseos de aprender.

Sus estudios en empresariales, informática, lenguajes de programación y salud los ha orientado a sus proyectos alternativos. Así, en 1992 fundó junto a su hermana Natividad, su propia editorial, llamada Higea. Una de las primeras editoriales españolas especializadas en temas tan importantes como la salud natural, alimentación humana, Higienismo y Vegetarianismo.

Entre 1995 a 1996, publicaron un conocido Boletín bimensual que destacaba por sus enseñanzas y consejos para aprender a vivir de forma sana y natural a nivel físico y emocional, teniendo en cuenta además, nuestra naturaleza espiritual.

En 1997 cofundó la conocida revista RedAlternativa enfocada en el sector alternativo de Madrid.

En 1993 creó la primera base de datos sobre esos temas a través de la red de comunicación telefónica Ibertex que fue la base para que años después, en 1997 tuviera la feliz idea de fundar y crear el interesante y didáctico portal en internet llamado redalternativa.com en el que se informa de todo lo relacionado con la vida alternativa y salud natural. Hoy en día, este portal es uno de los más conocidos del sector, convirtiéndose en una plataforma ideal para promocionar esta importante temática. Destacan sus campañas solidarias en favor del bienestar de los animales, que han recibido el apoyo de miles de personas de todo el mundo.

Publicado el 21-02-2005
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¿Cuántas calorías se necesitan? La mayoría de las personas a lo largo de su vida se habrán hecho la anterior pregunta. Quizás hayan buscado su respuesta pero debido a los múltiples criterios su confusión inicial ha ido poco a poco incrementándose. Es frecuente estar en una reunión de amigos, sobre todo entre mujeres, y escuchar: "¡No, no comas eso pues tiene muchas calorías!","no, gracias se que está muy bueno pero tiene muchas calorías, ¿verdad?" Parece, para muchas personas, que las calorías son su principal criterio para elegir los alimentos que comen. No es raro que piensen así teniendo en cuenta la información que reciben normalmente.

Si acudes a un médico para preguntarle cuántas calorías necesitas probablemente te dirá que entre 2.000 a 3.000 calorías diarias. Si consultas algún libro médico podrás llegar a la conclusión que necesitas unas 11 calorías al día porcada 450 gramos de peso corporal para cubrir tus necesidades metabólicas más básicas. Por ejemplo un hombre normal de 70 kilos de peso, según los libros médicos, debería comer unas 2.475 calorías diarias, y si es muy activo debería consumir 3.500.

Si tienes la desgracia de tener que quedarte en un hospital durante un periodo de tiempo, aprenderás lo que es una dieta basada en calorías. Las dietas de los hospitales están basadas en las supuestas necesidades calóricas de los pacientes siendo en general muy inadecuadas, cuya preparación deja mucho que desear. Según ellos, la persona inactiva "necesita" 2.000 calorías al día; una persona moderadamente activa "requiere" 3.000 a 4.000 calorías al día y una persona vigorosamente activa necesita" 6.000 calorías al día.

El método tradicional de prescribir dietas según las supuestas necesidades calóricas del individuo no tienen en cuenta sus necesidades individuales, circunstancias personales (sexo, clima, trabajo, edad, altura, peso, temperamento, carácter, etc.) y sus capacidades fisiológicas.

La combustión del alimento en el cuerpo es un proceso vital y fisiológico y no sucede en un organismo sin vida. El alimento para poder ser "quemado" en el cuerpo para producir las calorías correspondientes, depende de la condición de los tejidos y órganos encargados de la combustión. Este hecho es olvidado e infravalorado en los enfermos cuya capacidad de digestión, asimilación y de combustión está deteriorada habitualmente. Los dietistas ortodoxos ignoran frecuentemente, por no decir siempre, la condición fisiológica de su cliente, forzándole a comer más allá de su capacidad digestiva en un esfuerzo de obtener la cantidad estándar de calorías.

Si las funciones del cuerpo están dañadas, el proceso de combustión también, y aunque se consuman alimentos altos en calorías no podrán ser metabolizados correctamente convirtiéndose en toxinas. Los alimentos para que sean válidos para tu organismo deben ser digeridos, absorbidos, asimilados y después metabolizados. Si tu cuerpo falla en digerirlos y absorberlos, no podrá asimilarlos y metabolizarlos, y deberá eliminarlos gastando energía vital. El valor de cualquier alimento está determinado por su digestibilidad y las necesidades nutritivas de la persona y sus poderes de digestión y de asimilación. Es obvio comentar que el alimento que no es digerido no puede ser usado por el organismo y solamente puede producirle perjuicio.

Medir el valor nutricional de los alimentos por las calorías que tienen significa ignorar gravemente las necesidades orgánicas de minerales y vitaminas. Los minerales y las vitaminas de los alimentos no son utilizados por el cuerpo para producir calor y energía. El hierro y el manganeso, los cuales son elementos oxidativos vitales en la sangre, no tienen ningún valor calórico. El flúor, el cual forma una capa dura de protección para los dientes, y el calcio, el mineral más abundante de los huesos y vital para mantener la alcalinidad en la sangre, no tienen tampoco ningún valor calórico. Los minerales como el sodio, magnesio, azufre, potasio, etc., que se usan en los procesos de asimilación y eliminación no pueden ser sustituidos por calorías. Las calorías no forman huesos ni dientes, ni neutralizan la acidez y los subproductos del metabolismo, ni mantienen la alcalinidad de la sangre y la linfa. Precisamente aquellos alimentos que están menos capacitados para realizar las anteriores funciones son los más ricos en calorías.

Cuando a los animales se les alimenta con alimentos altos en calorías (pan blanco 1.200 calorías, maíz refinado 1.625 calorías, azúcar refinado, arroz blanco, etc.) enferman y mueren prematuramente. Sin embargo, si se añaden a estos mismos alimentos zumos de alimentos bajos en calorías (espinacas, apio, lechuga, cereales integrales, etc. ), los animales viven y crecen. Los dietistas ortodoxos considerarían estos alimentos bajos en calorías como alimentos secundarios de poco valor. El azúcar blanco refinado es muy alto en calorías con 1.750, los tomates sólo tienen 100 calorías, 450 gramos de manzanas tienen 190 calorías, y de sandía 50. Por tanto, según el criterio convencional de los dietistas ortodoxos, el azúcar refinado es un alimento superior a los tomates, manzanas y sandía. El hecho es que una dieta basada en azúcar blanco provocaría inevitablemente la enfermedad crónica en la persona y en los animales. Un hombre puede morir de inanición consumiendo una dieta alta en calorías de pan blanco, azúcar refinado, arroz blanco y grasa refinada aunque obtuviera más calorías del estándar establecido. Moriría más rápidamente consumiendo este tipo de dieta que si ayunara y consumiera nada más que agua.

El valor calórico estándar que nos dan de los alimentos no es el real. El valor auténtico resulta tras descontar el gasto de energía producido tras ser digerido y asimilado el alimento. El número neto de calorías disponibles para otros procesos y actividades difieren del número bruto de calorías consumidas. Por ejemplo, puedes comer 2.000 calorías de carne magra y gastarás cerca de 1.400 en digerirlas, absorberlas y asimilarlas. El rendimiento neto es de solo 600 calorías. Pero si comes 2.000 calorías de plátanos gastarás únicamente 200 calorías en su digestión, absorción y asimilación. Quedando un valor neto de 1.800 calorías. Por otro lado, 2.000 calorías de lechuga requerirán tanta energía para procesarlas que habrá una pérdida de energía. Una dieta principalmente de verduras como tallos, raíces, pepinos, lechuga, pimientos, hojas verdes, familia de las coles y alimentos similares producirán muchos nutrientes pero ningún valor calórico al gastar nuestro organismo más calorías en digerirlos y asimilarlos que las que obtiene de ellos.

Muchas personas, sobre todo los vegetarianos, cometen el error de intentar vivir de una dieta deficiente en calorías y parecen esqueletos andantes. Para conseguir las calorías que necesitas y tener un nivel salud excelente tu dieta debería estar compuesta principalmente por frutas y, en segundo término, por frutos secos, algunas verduras, semillas y brotes. El ser humano es un animal comedor de frutas principalmente. Las verduras son sanas en la dieta ya que nos proporcionan una abundancia notable de nutrientes. Sin embargo no nos proporcionan energía y además no somos herbívoros.

Quizás, todavía me quieras hacer la pregunta que da título a este artículo, es decir, ¿cuántas calorías se necesitan? Esta pregunta para que fuera más correcta debería ser así: ¿Qué es lo que debo hacer para no tener una deficiencia en calorías? La respuesta sería vivir un estilo de vida sano acorde a tus necesidades fisiológicas y emocionales. Por ejemplo. Tras estudiar los análisis médicos del Dr. Alexander Leaf de las dietas de los Hunzas y Vilca Bombais, dos de los pueblos más sanos, activos y longevos de la tierra, la respuesta parece muy clara. Estos pueblos juegan y trabajan muy duro e incluso hasta edades muy avanzadas sin embargo su consumo diario de calorías es de únicamente ¡ 1.200 a 1.400 calorías! ¿Por qué a pesar de ser tan activos y tener un consumo pequeño de calorías no tienen una deficiencia de energía? Pues porque están sanos. Una persona insana, es decir, la mayoría de la población, necesita más calorías para trabajar y hacer frente a los problemas internos de su cuerpo que una persona sana. Un cuerpo sano utilizará de forma más eficiente el alimento digerido. Un cuerpo sano digiere, absorbe, asimila y metaboliza mejor los alimentos. Una persona que come alimentos crudos no tiene los problemas digestivos y patológicos de una persona que come una dieta basada en alimentos cocinados. Una persona sana que no consume drogas, medicamentos, hierbas, alimentos calientes o fríos, estimulantes de todo tipo, condimentos, alimentos de origen animal, productos refinados, café, chocolate, alcohol, refrescos, azúcar, tabaco, etc., necesita menos energía que los que sí los consumen y tienen, por tanto, su cuerpo cargado con toxinas.

Lo importante entonces es elegir los alimentos no en función de sus calorías sino por su afinidad con nuestras adaptaciones biológicas y fisiológicas, las cuales nos aconsejan consumir una dieta de alimentos vegetales, principalmente frutas, verduras y cantidades moderadas de frutos secos y semillas.


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